AGUSTÍN GÓMEZ ARCOS
Escritor

Como un hombre libre. Así es definido Agustín Gómez Arcos en un libro que le dedicó el Instituto de Estudios Almerienses. Nacido en Enix en 1933, a donde regresó en cuatro ocasiones, escribió gran parte de su creación literaria en París, ciudad en la que murió en el año 1998. Galardonado en dos ocasiones con el Premio Nacional de Teatro Lope de Vega y cuatro veces finalista del premio Goncourt, es un hombre con paradojas, pues mientras es escasamente conocido en España, sus obras se traducen a dieciocho idiomas.

El pequeño de siete hermanos, decidió autoexiliarse en Francia, donde incluso trasladó la lengua de sus trabajos literarios. Y es que, como ha reconocido públicamente, «no olvido que soy un escritor a quien el Ministerio de Información y Turismo prohibió muchas obras». Sin embargo, nunca renunció a su nacionalidad española.

En sus inicios tuvo la suerte de contar con Celia Viñas como profesora, quien le animó en su vocación literaria. Después de unos primeros escarceos en Almería llega a Madrid en los años cincuenta, donde se dedica a conocer el ambiente de la escena y creación dramática. El ultimo Cristo, un cuento, obtuvo el Premio Nacional de Narración Breve. Los Gatos y Queridos míos es preciso contaros ciertas cosas son escritas en España. En el verano de 1966 se exilia, primero en Londres y después a París, donde se instala definitivamente. Lágneau carnivore (El cordero carnívoro) y Ana non (Ana no) son dos de sus grandes éxitos literarios. Novelista, poeta y sobre todo dramaturgo, posee una técnica personal, violenta y tierna a la vez, cargada de denuncia política.

Asimismo, la producción literaria de Agustín Gómez Arcos posee dos características que subyacen durante su recorrido: la libertad y la fidelidad a la memoria. Objetivos que plasma principalmente en el teatro.

Almerienses del siglo XX | Redacción ideal.es