FIDELA CAMPIÑA
Cantante de ópera

Es la más grande cantante de ópera que Almería haya dado al mundo y una de las voces más polivalentes del siglo. Fidela Campiña nació en la localidad de Tíjola en el año 1894. Cuando el siglo XX despuntaba ya recibía clases de solfeo y piano en el Conservatorio de Madrid y canto con el maestro Trabuyo. En 1913 debutó en el Teatro Real de Madrid en la ópera Mefistófele, la misma obra que después le llevaría al teatro Constanzi de Roma.

El éxito logrado en Madrid en su estreno sobre los escenarios la llevaron a estar temporada tras temporada en el Teatro Real hasta que en el año 1925 estas instalaciones se cierran por ruina.

Las cualidades de su voz le permitían interpretar las partes de mezzosoprano, como las de soprano lírico-dramática. A Fidela Campiña se la consideró la cantante de los cuatro ases, por su voz amplia, dicción impecable, temperamente arrebatador y talento interpretativo.

Su presencia en el extranjero fue continua y de éxitos rotundos hasta que ofreciera su última interpretación en 1948 en Trieste con la obra El ocaso de los dioses.

En sus comienzos, en 1919, Barcelona ya se rindió a sus pies cuando estrenó la opera La Morisca. Llegó a subir a los escenarios del Met en Nueva York, eso sería en 1926 con Otelo. En Milán, ocho años más tarde, se hace con La Scala con las obras Tristán e Isolda y Nerone. Pero sus logros fueron más allá, llegaron a París, Londres y Montecarlo, además de Argentina. Intervendría en 1940 en la Exposición Universal de Nueva York con una destacada respuesta y repercusión. Buenos Aires fue el lugar considerado por ella como su segunda casa, donde falleció el 28 de diciembre de 1983.

Almerienses del siglo XX | Redacción ideal.es