Alonso Cano

Espiritualidad y modernidad artística

     
 
SAN JUAN EVANGELISTA Y SU VISIÓN DEL CORDERO
Museo de John y Mable Ringling. Sarasota (Florida)
Al servicio del arte
Cano atesoró a lo largo de su vida una importante biblioteca que utilizaba para solventar sus composiciones pictóricas
Benito Navarrete
Universidad de Valladolid

Alonso Cano personifica el ideal de artista humanista preocupado por las disciplinas más variadas del saber. Desde su formación en Sevilla con Francisco Pacheco, inmerso por lo tanto en el círculo de artistas e intelectuales que rodeaban al autor del Arte de la Pintura, sus curiosidades e inclinaciones por una formación íntegra no cejaron. En este sentido y como ha avanzado recientemente el Profesor Ceballos, las enseñanzas venidas de su padre, Miguel Cano, ensamblador y tracista de retablos, debieron de ser fundamentales en la orientación al estudio de la geometría y de los tratadistas. Precisamente Jusepe Martínez comenta el verdadero interés del granadino por documentarse y por ver cosas nuevas que le sirvieran para sus composiciones: «gustaba de ver estampas y dibujos de tal manera que si acaso sabía de alguien que tenía alguna nueva lo iba a buscar para satisfacerse la vista».

Cano atesoró a lo largo de su vida una importante biblioteca que le proporcionó el material suficiente para informarse del modo en cómo idear sus rasguños, solventar sus composiciones pictóricas, trazar sus retablos e idear los pocos edificios en los que intervino. En este sentido no deja de ser importante el nexo que hallamos para poder explicar y encontrar las

PROYECTO DE FUENTE
Plumilla y agua sepia sobre papel verjurado. 288x19mm

fuentes de su arte.
La clave nos la ofreció nuestros trabajos de investigación en la ciudad de Valencia y concretamente en el Archivo del Reino. Allí encontramos un documento fechado el 3 de marzo de 1673 por el que el pintor valenciano Vicente Salvador Gómez se obligaba de pagar al Reverendo Padre Prior de los monjes del convento y monasterio de la Virgen María de Portaceli, 50 libras como resto de las 60 por el valor de «Tots los modelos, papers, estampes et debuxos de diferents personajes y sancts caixes y bauls del quondam Don Alonso Cano pintor de la Magestad del Rey Phelip Quart tot los qual limbiá lo dit Don Alonso Cano de la ciutat de Granada a la casa hospici de la Cartuxa que esta situada en la presente ciudad de Valencia...».
El documento, fundamental para Cano, nos confirma que todo el material fue enviado por el pintor desde Granada. Precisamente en el testamento del artista el pintor declaraba que «en la ciudad de Valencia tengo algunos libros de arquitectura, estampas y algunos moldes dentro de unos cofres que pesara todo cinquenta arrobas poco más o menos, lo qual esta y lo deje en la ospeeria en el convento de la Cartuja de dicha ciudad que todo esta en unos cofres y cajas mando se cobren...» (sic)

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Alonso Cano | Redacción ideal.es