EMILIO OROZCO DÍAZ
(1909-1987)

Granada ha dado muchos nombres ilustres a la historia de nuestro país. Pero contados son los casos de quienes llegaron a alcanzar renombre nacional e internacional, sin moverse de su propia ciudad y desarrollando en ella, básicamente, toda su labor creadora. Excepcional en ese contexto es la figura de Emilio Orozco Díaz, presente en el recuerdo de quienes lo conocieron.

Nacido en 1909, cuando ingresa en el Instituto ya tiene definidos los campos que con el tiempo centrarán su aportación intelectual: la Literatura y el Arte. Simultanéa sus estudios con las clases de la Escuela de Artes y Oficios, donde se introduce en la técnica del dibujo. Algo más tarde será la carrera de Letras. Ella reafirma su vocación de crítico y de docente de la Literatura. En las aulas del Instituto primero, en las de la Universidad más tarde. Paralelamente toma forma su propia obra escrita, en libros y estudios que son de referencia imprescindible.

Dentro y fuera de Granada, el respeto alcanzado en el mundo intelectual y científico es el exponente más claro de una labor bien hecha a lo largo de toda su vida.

A sus viajes por España y el extranjero -Italia, sobre todo- hay que unir un amplio abanico de iniciativas que siguen constituyendo una parte importante de nuestro legado cultural en un pasado no tan lejano. Hombre dialogante, con un profundo sentido ético y moral. Identificado plenamente con su ciudad, en ella moría en 1987.

Granadinos del siglo XX | Redacción ideal.es