MANUEL CANO TAMAYO
Guitarrista (1925-1990)

En 1990 moría Manuel Cano Tamayo. Pocos años más tarde, el Ayuntamiento de la ciudad le concedía -a título póstumo- la Medalla de Oro, imponiéndole su nombre a una plaza. Era el reconocimiento a la labor desarrollada por uno de sus hijos que había llevado el nombre de Granada por todos los rincones del mundo, prendido en su guitarra.

Moría Manolo Cano a los sesenta y cinco años, tras una vida no larga pero sí intensa en planteamientos y vivencias. Una vida que se había iniciado el 23 de febrero de 1925, en una familia de clase media, cuya influencia iba a ser innegable. También la de la ciudad, donde la música tenía mucho que decir. Tiene siete años cuando su abuelo le regala su primera guitarra, compañera inseparable ya a lo largo de toda su existencia.

En las dos vertientes que cultivó asiduamente: la interpretación y la composición. También esa labor de búsqueda e investigación en aquellas parcelas que le interesan particularmente. En 1959 -acaba de cumplir treinta y cuatro años- Manuel Cano inicia su carrera. Una sólida carrera que le hizo merecedor de los más preciados galardones.

Intérprete, compositor y arreglista. Catédratico de guitarra en Córdoba y Granada. Introductor del flamenco en la Universidad. Miembro de asociaciones nacionales e internacionales. Asesor de la Unesco. Su nombre ha quedado ligado también al importante libro que escribió sobre la guitarra. En 1990, a los sesenta y cinco años, moría Manuel Cano, tras una vida no larga pero sí particularmente intensa.

Granadinos del siglo XX | Redacción ideal.es