Fundado
por los Reyes Católicos en Santa Fe, en 1492, fue puesto
bajo la advocación de Santa Catalina y trasladado en
seguida a Granada. Las obras del edificio dieron comienzo en
1496 y fueron terminadas, bajo la dirección de Siloé,
en 1547. Para la edificación del monasterio regalaron
los Reyes Católicos toda la piedra árabe de la
puerta de Elvira. El Monasterio, que contaba con ricos ornamentos,
fue saqueado por los franceses y posteriormente destinado a
cuartel. Hace unos años fue restaurado gracias a la colaboración
de la Universidad de Granada con la Orden Jerónima.
Sobresalen la belleza de sus patios y jardines, así como
los claustros. La fachada de la iglesia luce una artística
decoración -obra de Siloé-, con el escudo de los
Reyes Católicos
debajo
de una ventana con arco de medio punto, decorada con animales
fantásticos. Sobre las cuatro columnas dóricas
de la portada hay una pequeña capilla con la imagen de
San Francisco. Ofrece gran interés el retablo de la capilla
mayor, que está situado de forma que se extiende desde
el frente del ábside hasta la bóveda. Consta de
cuatro cuerpos alzados sobre un sotabanco que ostenta varias
tallas valiosas.