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EXPECTATIVAS
 
Jaime Loring, a la izquierda, y Giles Redpath, responsables de Euphony. / CARLOS HOYS
MÓVILES
Llegan los nuevos operadores móviles ‘de bajo coste’
Estas empresas podrán vender servicios de telefonía a precios más bajos, porque utilizarán las redes de los operadores convencionales y no tendrán que invertir en su mantenimiento

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Como las aerolíneas de bajo coste, los operadores móviles virtuales (OMV) pretenden ser la alternativa a los grandes del sector ofreciendo precios más bajos. Son «virtuales» porque no tienen red ni antenas propias y, por ello, tendrán que utilizar las de Amena, Movistar y Vodafone, los tres que ahora operan en España. Como estos operadores no tienen que mantener ninguna red, podrán vender servicios de telefonía móvil más baratos. Por su parte, los convencionales se tendrán que apresurar a lanzar ofertas atractivas para no perder excesiva cuota de mercado.

Desde 2002, varias empresas cuentan con licencias que les permiten trabajar como OMV. Entonces, ¿por qué aún no funcionan? El problema estaba en que jamás llegaron a ningún acuerdo con Amena, Vodafone y Movistar. El principal escollo fue la negociación del precio de venta de la red.

Ahora, los OMV lo tendrán más fácil para conseguir que los convencionales les dejen utilizar su infraestructura. Según ha comunicado Bruselas, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) podrá obligar a los operadores actuales a vender su red a «precios razonables» a quien quiera entrar en el mercado.

Bruselas le da la razón a la CMT

El regulador, hace un mes, le pidió a la Comisión Europea que le permitiera instar a las compañías de móviles a abrir sus redes a operadores virtuales. Si las partes no llegaran a un acuerdo, la CMT podrá intervenir y forzarlo fijando un precio de venta mayorista. Con ello, la Comisión Europea le da la razón a la CMT. Este organismo había insistido en que los tres operadores españoles tienen una «posición de dominio colectivo», por lo que no existe una verdadera competencia en España. El regulador advertía al ejecutivo comunitario que si los operadores dominantes se negaran a dar acceso a sus redes, ello perjudicaría a los consumidores de telefonía móvil. «La decisión de la UE permitirá aumentar la competencia, lo que beneficiará a 40 millones de consumidores», explicó la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, tras aprobar la medida. Kroes recordó que los precios en España están por encima de la media comunitaria.

Bruselas ha incluido una salvedad: la CMT tendrá que vigilar la evolución del mercado de telefonía móvil, sobre todo, la entrada del cuarto competidor, Xfera, prevista para este año, para comprobar si rompe la situación de dominio colectivo de Telefónica, Vodafone y Amena. En ese caso, la obligación de dar acceso a las operadoras virtuales no estaría justificada.

Fuentes de los operadores convencionales consideran que el diagnóstico que ha realizado la CMT es erróneo: «El mercado español es muy competitivo: cinco millones de consumidores han cambiado de compañía». «No nos gustan estos nuevos operadores: no invertirán en la mejora de las redes ni desarrollarán nuevos productos: sólo revenderán minutos». Estas fuentes, además, han afirmado que no se descarta un posible recurso ante los tribunales ordinarios contra la decisión de la UE.

¿Bajarán los precios?

La gran pregunta es si la entrada de nuevos operadores móviles se traducirá en la bajada de los precios. En este sentido, la experiencia internacional puede servir de ayuda para prever qué ocurrirá en España. Según explica Gaptel (Grupo de Análisis y Prospectiva del Sector de las Telecomunicaciones), el desarrollo de los OMV en Europa ha sido muy dispar. En el Reino Unido, por ejemplo, se estableció un modelo de competencia caracterizado por la separación entre las infraestructuras y la comercialización de los servicios, por lo que, desde el principio, operan los OMV.

En Dinamarca, el regulador impuso un precio de venta mayorista a los operadores de red. El resultado fue la atomización del mercado y una competencia casi exclusiva en precios cada vez más agresivos, sin creación de servicios de valor añadido. Pero los consumidores se beneficiaron de una caída de los precios en un 40% en un año. «La existencia de los OMV no implica necesariamente un menor nivel de precios», comenta Gaptel. En Alemania, los OMV no han tenido grandes efectos ni sobre el crecimiento del mercado ni sobre la reducción de precios.

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